La importancia de las gafas y los tapones de piscina

El agua de la piscina posee substancias químicas tales como el cloro o la cloramina que pueden provocarnos enfermedades como el ojo de nadador, conjuntivitis bacteriana, irritaciones en la córnea…ya que la resecan y dejan el ojo más vulnerable a otros agentes, pudiendo ocasionar síntomas como rojez, visión borrosa, sequedad o picor.

Para evitar estos posibles problemas debemos proteger los ojos de los niños con gafas de piscina. Des de Cottet, personalmente recomendamos acudir a un centro profesional donde una persona cualificada estudie su caso en concreto y nos aconseje. Un profesional será el encargado de ayudarte a escoger el modelo, según el tipo de deporte o ocio con la finalidad en la que las utilizaras, y si fuera necesario, graduarlas.

Por otro lado, los oídos son otro de los sentidos más sensibles ante estas situaciones. A veces no somos conscientes del peligro que tiene contraer enfermedades del oído mientras nos bañamos. Exponemos los conductos auditivos a humedades durante mucho tiempo, y podemos llegar infecciones serias, e incluso crónicas y muy dolorosas, como la otitis externa.

Por este motivo, los profesionales de Cottet recomiendan utilizar en estos casos tapones adecuados y a medida de cada uno, acudiendo a un centro profesional donde un especialista estudie cada caso, revise el nivel de audición y haga a medida unos tapones en cuanto a material y forma.

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