La importancia de las gafas de sol en niños

Durante las últimas décadas todos nos hemos ido concienciando de qué aunque nos guste estar bien bronceados en verano, el sol es un agente muy agresivo y por este motivo tenemos que tomar las medidas adecuadas sobre nuestra piel. De la misma forma, lo tenemos que hacer con nuestros ojos, y sobretodo proteger a los más pequeños.

El sol en los ojos de un niño es 20 veces más agresivo que en los nuestros, ya que sus pupilas son mucho mas grandes y absorben los rayos UV de forma más directa. Su cristalino (filtro propio de los ojos de rayos UV) no está del todo formado y sus tejidos son más claros,  en definitiva, mucho más sensibles.

El mecanismo de defensa de los ojos de los más pequeños no llegan a su pleno desarrollo hasta los años de vida, y aún así deberíamos seguir utilizando las gafas de sol como medida de salud, ya que puede provocar enfermedades visuales irreversiles.

Es muy importante que para la protección de los ojos de los niños se acuda a un profesional que nos aconseje cual es la mejor opción, y comprar unas gafas que estén homologadas por la Comunidad Europea para garantizar su eficacia.

Queremos compartir una serie de consejos para que los niños no se sienten molestos o incómodos con sus nuevas gafas, ya que la gran mayoría no están acostumbrados a ello.

  1. Debemos informar al niño o niña de la importancia de proteger sus ojos del sol.
  2. Tenemos que dejar que ellos escojan (dentro de las posibilidades) el modelo, color…que más les guste para conseguir que se sientan más cómodos.
  3. Comprarles modelos de gáfas de sol de plástico o silicona, ya que suelen ser los más cómodos para ellos. Son mas adaptables y resistentes a caídas y golpes.
  4. Por último, conseguiremos mejor resultado si nosotros también nos ponemos las gafas en el momento necesario, ya que les daremos un mejor ejemplo y se habituarán antes a ello.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *