ARTÍCULO SALUD VISUAL

¿Sabías que…?

Los ojos sufren mucho los efectos del verano: las altas temperaturas, las exposiciones prolongadas al sol, el contacto frecuente con el agua y los productos químicos de las piscinas son habituales y pueden afectar a nuestra salud.

Por consiguiente, hay que extremar la protección de los ojos durante los baños en piscinas, ríos o playas en la época estival, ya que aumenta el riesgo de padecer infecciones. Es necesario nadar con gafas, que pueden graduarse para facilitar la visión y evitan el contacto de nuestros ojos con agentes alergénicos. El cloro resulta extremadamente irritante para nuestros ojos y puede provocar enrojecimiento, queratitis y conjuntivitis bacteriana, por lo que el uso de gafas específicas es imprescindible.

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