En el 2050 el 50% de la población será miope

LA OMS YA CALIFICA LA MIOPÍA COMO UNA PANDEMIA. ENTREVISTAMOS A FABIO DELGADO, DIRECTOR TÉCNICO DE COTTET GROUP, PARA HABLAR SOBRE LOS FACTORES QUE LA PROVOCAN Y SOBRE ALGUNAS MEDIDAS DE PREVENCIÓN

1- ¿La miopía es una patología en progresión?

La progresión de la miopía es exponencial y se está produciendo en todo el mundo; la OMS la considera una pandemia. En el año 2050, el 50% de la población mundial será miope. Esto pasa porque, durante la niñez, nuestro sistema visual se adapta para trabajar mejor de cerca. Como que cada día destinamos más tiempo a tareas de visión cercana, el sistema visual se adapta para ser más efectivo y se producen cambios en la estructura ocular que provocan la miopía. Básicamente el ojo crece y se hace más largo del normal.

2- ¿Por qué es tan importante revisarse la vista al menos una vez al año, tanto si se llevan gafas como si no?
Hay patologías oculares que solo se pueden detectar, en sus estados iniciales, con un examen visual hecho por un especialista. En el caso del glaucoma, por ejemplo, cuando la persona detecta los síntomas, ya es demasiado tarde. Medir la presión intraocular es una prueba muy fácil de hacer y nos avisa del riesgo de estar sufriendo la enfermedad. Por otra parte, tener buena vista no significa tener una buena visión. Poder distinguir detalles pequeños cuando miramos de lejos o de cerca no quiere decir que nuestro sistema visual esté trabajando de manera adecuada. En muchos casos trabajar con pantallas, conducir de manera prolongada o de noche suponen esfuerzos que nuestro sistema visual no hace de manera correcta y generan cansancio, dolor de cabeza o mal rendimiento escolar.

3- ¿A partir de qué edad hay que revisarse la vista?

Entre los 6 y los 9 años empieza el proceso de miopización y después progresa durante la etapa de crecimiento. Hacer un examen visual a los 6 años nos puede permitir prever si el niño está en riesgo de empezar a tener miopía y nos permite hacer un plan de actuación.

4- ¿Cuál es la incidencia real en la vista de fijar la mirada en las pantallas?

Mirar mucho rato una pantalla des de muy cerca no es bueno. A esto hay que añadir otro factor que tiene incidencia en nuestra salud visual: la radiación que emiten estas pantallas. Los estudios demuestran que la sobreexposición a la luz azul puede tener efectos tóxicos para la retina y puede provocar problemas de insomnio. Un usuario (entre móvil, ordenador, TV y tablet) puede pasar más de 6 horas diarias expuesto a la radiación que emite la pantalla, y una parte importante de esta radiación es luz azul. Estar mucho rato mirando de cerca una pantalla que emite radiación hace que la incidencia sea muy alta.

5- ¿Cuántas horas diarias como máximo deberíamos mirar el ordenador, la tablet o el móvil?

Además de las actividades escolares o de trabajo, no se debería dedicar más de 2 horas y media a actividades en visión cercana. También hay que evitar las pantallas de móviles y tablets antes de ir a dormir. Sería bueno buscar al menos una hora y media diaria para estar al aire libre haciendo tareas que impliquen mirar de lejos. Además, deberíamos aplicar la regla del 20-20-20: cada 20 minutos, dedicar unos 20 segundos a mirar más allá de 20 pies (unos 6 metros).

6- ¿Cuál es el factor diferencial de la óptica Cottet?

Para Cottet, lo más importante es cuidar de la salud visual y auditiva de nuestros clientes. Por eso nos preocupa la prevención y damos consejos y soluciones que mejoren la visión y la audición de las personas, y, en definitiva, su calidad de vida.

FABIO DELGADO
DIRECTOR TÉCNICO ÓPTICO DE COTTET GROUP

La importancia de las gafas de sol en niños

Durante las últimas décadas todos nos hemos ido concienciando de qué aunque nos guste estar bien bronceados en verano, el sol es un agente muy agresivo y por este motivo tenemos que tomar las medidas adecuadas sobre nuestra piel. De la misma forma, lo tenemos que hacer con nuestros ojos, y sobretodo proteger a los más pequeños.

El sol en los ojos de un niño es 20 veces más agresivo que en los nuestros, ya que sus pupilas son mucho mas grandes y absorben los rayos UV de forma más directa. Su cristalino (filtro propio de los ojos de rayos UV) no está del todo formado y sus tejidos son más claros,  en definitiva, mucho más sensibles.

El mecanismo de defensa de los ojos de los más pequeños no llegan a su pleno desarrollo hasta los años de vida, y aún así deberíamos seguir utilizando las gafas de sol como medida de salud, ya que puede provocar enfermedades visuales irreversiles.

Es muy importante que para la protección de los ojos de los niños se acuda a un profesional que nos aconseje cual es la mejor opción, y comprar unas gafas que estén homologadas por la Comunidad Europea para garantizar su eficacia.

Queremos compartir una serie de consejos para que los niños no se sienten molestos o incómodos con sus nuevas gafas, ya que la gran mayoría no están acostumbrados a ello.

  1. Debemos informar al niño o niña de la importancia de proteger sus ojos del sol.
  2. Tenemos que dejar que ellos escojan (dentro de las posibilidades) el modelo, color…que más les guste para conseguir que se sientan más cómodos.
  3. Comprarles modelos de gáfas de sol de plástico o silicona, ya que suelen ser los más cómodos para ellos. Son mas adaptables y resistentes a caídas y golpes.
  4. Por último, conseguiremos mejor resultado si nosotros también nos ponemos las gafas en el momento necesario, ya que les daremos un mejor ejemplo y se habituarán antes a ello.

La importancia de las gafas y los tapones de piscina

El agua de la piscina posee substancias químicas tales como el cloro o la cloramina que pueden provocarnos enfermedades como el ojo de nadador, conjuntivitis bacteriana, irritaciones en la córnea…ya que la resecan y dejan el ojo más vulnerable a otros agentes, pudiendo ocasionar síntomas como rojez, visión borrosa, sequedad o picor.

Para evitar estos posibles problemas debemos proteger los ojos de los niños con gafas de piscina. Des de Cottet, personalmente recomendamos acudir a un centro profesional donde una persona cualificada estudie su caso en concreto y nos aconseje. Un profesional será el encargado de ayudarte a escoger el modelo, según el tipo de deporte o ocio con la finalidad en la que las utilizaras, y si fuera necesario, graduarlas.

Por otro lado, los oídos son otro de los sentidos más sensibles ante estas situaciones. A veces no somos conscientes del peligro que tiene contraer enfermedades del oído mientras nos bañamos. Exponemos los conductos auditivos a humedades durante mucho tiempo, y podemos llegar infecciones serias, e incluso crónicas y muy dolorosas, como la otitis externa.

Por este motivo, los profesionales de Cottet recomiendan utilizar en estos casos tapones adecuados y a medida de cada uno, acudiendo a un centro profesional donde un especialista estudie cada caso, revise el nivel de audición y haga a medida unos tapones en cuanto a material y forma.

A los auténticos

Vivimos en un mundo de etiquetas: millenials, hípsters, influencers, fashinionistas… Todo y todos se pueden inscribir en un conjunto con un nombre preciso, con unas características definidas, adjetivos preimpostados que nos dicen quiénes somos y cómo actuamos, qué nos gusta y qué no.

Como actores y actrices de un show de mercado, nos vemos encasillados en una identidad inamovible. La singularidad que nos distingue deja de ser tal en el momento en el que el marketing nos agrupa con semejantes y nos pone nombre y apellidos. Es como verte arrastrado dentro de un grupo de whatsapp sin haberlo pedido.

¿Significa esto que una vez nuestros comportamientos, valores e inquietudes siempre deben seguir el patrón que han cortado para nuestra tribu? Pues va a ser que no, además de nacer, crecer y multiplicarnos (o no), las personas evolucionamos y diversificamos nuestras elecciones a lo largo de la vida, cada uno de nosotros tiene un motor propio de ideas, sentimientos e inquietudes. Es lo que nos hace especiales, lo que nos hace únicos.

Reivindicamos el derecho a no ser etiquetados, a cambiar de chaqueta, a decidir nuestro hábitat de relación, a probar y rectificar, a mostrar versiones incoherentes de nosotros mismos sin cortapisas ni tallas. En definitiva, a ser auténticos.